Filosofía

Los momentos perdidos los podemos recuperar, ya que merece la pena vivirlos y después retratarlos como si fuese ayer para poder disfrutarlos al máximo.

sábado, 18 de julio de 2015

Viajando Por El Cosmos

¡Ya he llegado! Miré a mi alrededor y solo veía a la gente revoloteando. Solo vi problemas y no solución. Siento tristeza y no un avisto de felicidad. Me choqué con mi propia realidad, me choqué otra vez con mis propios recuerdos. 
-¿Esto está pasando?- Me dije, como si todo fuera como una noria, llena de luces y sentimientos de enamorarte del primer amor. Pero sí, está pasando, pensé que todo se solucionaba con un paréntesis. ¡Sí, sí que se soluciona! Pero de lo que me estoy dando cuenta, que les quiero demasiado para dejarlos otra vez atrás. Son ellos los que me mantienen ocupados, me hacen tener agilidad la mental y los que me hacen mantenerme en mi linea de seguridad.

- Pero COÑO, quieres de dejar de recordar lo malo y dejar que todo lo bueno te caiga. ¡No seas así!- Se volvió a repetir en mi cerebro. ¿Pero que quieres? Cuando has viajado todo este tiempo y te encuentras con todo esto. ¿No te gustaría escapar otra vez? ¡Cógeme la mano y larguémonos! Solo quiero sentir esa nebulosa por mi cerebro, como si uno estuviera fumado, lleno de paz y amor. Ese amor, que te va recorriendo desde la cabeza hasta los pies y que solo ve amor y no rencor. 

Sí lo sé, deja de repetirte, y deja que todo fluya. Has aprendido, has viajado, has trabajado, has conocido, has lamentado, has meditado, has disfrutado de tus soledades y de tus charlas. PUNTO Y APARTE. Sí, eso mismo. Quédate con ello. El "HAS" es lo que vale en esta historia, en TÚ historia. En esa historia que durante un año, has luchado por conseguir. Para dejar de frustrarte y seguir andando en tierra hostil y no en tierra sagrada. -¡PERO SIGUE ANDADO CHIQUILLA! Deja de pararte, ¡qué te empujo...!- ¿No ves? Esto no para de dar vueltas... 

Aunque te venga grande todo esto, te darás cuenta que habrá servido de algo. Y sí, a servido para darme cuenta, de lo que tengo y de lo que puedo perder. De reafirmarme, de no dejar todo para mañana, de centrarme y escucharme. Pero no ir tan deprisa... Que los rosas tienen espinas y duelen. Tirar hacia delante, sí, es lo que va a llenar de positividad mi vida, de entusiasmo y aunque no me de cuenta de algo maravilloso.    

- ¡Corre! ¡No pares! ¡Y salta! - Sí, me siento bien, es verdad... Pero han llegado esos problemas de adultos que nunca me imaginé tener. Pero todo tiene su etapa. Es decir, no va a ser todo más fácil aunque seguimos creciendo, va a ser al revés. Pero estoy aquí, cogeré impulso, alzaré mis alas y echaré a volar. Se me estará haciendo cuesta arriba, pero debo de hacerlo, para coger la corriente después más fácil. Y ahora soy yo la que pregunta consciencia... ¿No me cansaré de luchar nunca?, porque mi alma un día se callo del precipicio, pero a vuelto. Me he levantado, aun estando 3 días en vela. Y he seguido en el desierto, aunque pasara por lugares, nadie me daba agua. Sinceramente, espero nunca rendirme y si lo hago quiero que actúes. 

Todo es crear la montaña, de no dejarla conforme, si no perfecciónarla hasta crear el Machupichu. Saltar y dejar todo atrás, aunque rebotes y vuelvas a rebotar, pero siempre cayendo al vacío.
Rencontrar tus demonios y enfrentarlo, cara a cara.
De no ir por el camino más fácil e ir por el camino que más rocas tenga, para poder ver las vistas que te proporciona la naturaleza, aunque la gente te tenga que rescatar.
Sonreír, aunque no tenga porqué. 
Y dar gracias, de nunca dejarlos atrás.

lunes, 23 de febrero de 2015

Te divisé a lo largo de la playa...

Pisando las piedras a lo largo de la playa, sintiendo las olas que acariciaban mis tobillos, el pelo me tocaba la cara con tempo preciso y sin control, mientras que yo miraba de vez en cuando al fondo de la playa y te divisiva intermitentemente. No podía ver más allá, no podía estar atenta más que en ir a la arena, aunque tu me seguías esperando en el mismo punto desde donde empecé mi camino hacía ti.


Creo que llevaba tres kilómetros, pero eso no me importaba, no estaba cansada, solo frustrada de no conseguirte, de poder tocarte, de no respirar el mismo aire que tú, de no estar en tus brazos y no poder irnos, para seguir otro camino diferente. Tú me dijiste que aunque bailase con el viento, podría pisar y posarme en cosas que no me gustaban, pero que siguiera adelante pase lo que pase. Yo recordé esa frase y se me llenaron los ojos de lagrimas, me caí redonda a las piedras, que cuando hinqué la rodillas, se me entumecieron y no podía levantarme. Me temblaba todo el cuerpo y no me dejaba de llegar información de todas partes. No podía seguir, ahora mismo las olas no me acariciaban los tobillos, ahora me venían a arrastrarme con ellas y a no soltarme, porque querían que me dejara llevar. Era algo muy extraño, porque seguía anclada a él, algo me decía que me tenía que levantar para seguir ese camino y conseguirle. Pero no podía, estaba tumbada viendo las nubes pasar, como me acunaban las piedras con el agua, cuando se acercaba con tanta fuerza. Me mojaban entera, pero no sentía ni frió ni calor, solo estuve allí tumbada durante un buen rato, escuchando las olas cuando rompían hacía a mi, todavía sentía el entumecimiento en las piernas y la tristeza que me invadía. Creo que fueron tres días los que me pasé viendo las nubes pasar, el sol caer y la luna aparecer. Me parecía tan cotidiano, que seguí un día más allí tirada, pero esta vez dormida.

Cuando abrí los ojos, te vi a mi lado quitándome las algas del pelo, besándome la frente, acariciándome las mejillas y tendiéndome la mano. Me levanté, me miró y al instante me abrazó. Cuando abrí los ojos, estaba en la arena, él seguía a lo lejos, pero mas cerca que antes. Yo estaba seca, con un vestido vaporoso de color blanco y un sombrero grande, de color beige. Él, estaba de blanco y le divisaba con la mano tendida para que llegase. Seguí andando, notaba la arena templada, el mar estaba en calma, no rozaba más allá de las piedras y mis pies lo agradecían. Estuve inspeccionado la arena y jugando con ella con los dedos de los pies. Solo sabía que este nuevo tacto me gustaba, pero que no podía seguir estando segura, porque me podía costar más que las piedras llegar hasta él o que apareciera algo que no me dejase continuar.

Me cogí el vestido con las dos manos y empecé andar, solo quería conseguir mi meta, solo quería llegar, aunque estuviera pasando mal, porque sabía que faltaba poco y que no me podía rendir.

viernes, 9 de enero de 2015

Otoño

Me quedé esperando, encogida por el frío y con el precioso anhelo del Otoño. Quedé enfrascada mirando al infinito, a ver si me podías a atender, porque tenías demanda en ese mismo momento. Estaba preparada para lo que te iba a decir y estaba acongojada por lo que podía percibir. Parpadeaba sin parar por si no te veía todavía, haciendo que mis manos empezaran a tocar percusión en ese parque que te esperaba, dando así tempo con mi pierna para seguir todavía alerta de lo que pudiera suceder.

No entendí muy bien como sucedió, pero una hoja callo lentamente hacia mi cabeza, rozó mi pelo y después acarició mi cara para alertarme de que ya estabas allí. Tú comenzaste con un: "Adelante", en ese mismo momento se nublaron las luces tan llamativas que tenía enfrente de mí, y me hiciste un amago con la mano para proseguir. Los pensamientos se me acumularon y no era capaz de decir nada, no sabía que preguntar, aunque ya tenía todo redactado... No me salió otra palabra más que: "Por qué?". Él lo comprendió enseguida y note un suspiro que removía toda su conciencia para buscar respuesta, ya que parecía que él tampoco podía darla. Al armarse con valor, decidió decir: "No sé el porqué, pero sí sé el cómo. Puedo seguir lamentando por vosotros o vosotros recapacitar de lo que está llegando. Quiero pararos pero estáis sordos, ciegos y vacíos. Estoy escuchando, pero no sé cómo responderos. El tiempo prosigue y no está en mi mano poder retroceder." Yo le miré a los ojos y él me devolvió la mirada, con el corazón en la garganta y las manos temblando, de lo nerviosa que estaba. Empecé a tartamudear y las palabras no me salían, lo quise intentar de nuevo pero fracasé otra vez. Él me tocó el hombro y me dijo: "Tengo tiempo, no desesperes." Yo respiré hondo y me paré para que la mente se pudiera calmar... "Esas Alas ya quieren empezar a volar, ten cuidado con ella eres tu quien las debe controlar". Me sonrió y yo eche la mano para atrás para poder llegar a tocarlas, no sentí nada pero notaba como revoloteaban. Tenía razón, no paraban de moverse. "Corremos tanto? Cómo podemos ser tan necios? Cómo podemos controlarlo?" Le miré a los ojos y el miró a sus pies, después alzó la cabeza y cruzó las manos. Exhaló una bocanada de aire y contestó seguro: "El cómo, es el que perjudica. El actuar es el que nos aterroriza. El lamentarnos es el que no nos despegamos. El vacío en nuestras cabezas es la inteligencia. Pero el correr,,. En vuestras manos está ralentizar todo esto y pararos a meditar con todo lo que con ello conlleva." Yo hice lo mismo que él, me miré a los pies y los empecé a mover de un lado para otro, para poder seguir preguntado, y a la vez recapacitando de todo lo que estaba diciendo sin titubear. "Yo, yo te doy gracias por todo." Él me miró. "Por lo que me das cada día, por lo que tengo a mi alrededor. por la conversación que estamos teniendo, por lo sabía que me vuelvo al poner todo mi esfuerzo, por como soy y por ti, por tenerte a ti y a los que me protegen." No podía apartar los ojos del suelo y de mover los pies. Me volvió a parecer el congojo en la garganta y esta vez se me llenaron los ojos de lágrimas. "Pido perdón por si he ofendido en algún momento." Él me siguió mirando con cara dulce, aunque yo le ignoraba. "No quiero que me des todo, porque hay gente que necesita de cada uno, una cosa. No sé, tenía tantas cosas que decirte y ahora solo tengo estas en mente..." Me quedé pausa y pensativa, pero de repente añadí: "Quiero que les des un beso a todos de mi parte." Él me volvió a coger el hombro y me dijo: "No cambies. No creas que no sé todo, sé todo lo que tienes, pero todas las preguntas a su tiempo. Sabes que siempre estoy ahí, y eso lo sabes. Habla sin temor, siempre escucho a todos. Y recuerda que siempre te responderé." 


Le miré, se desvaneció y noté otra vez la hoja como me acariciaba la cara e iba enfocando las luces que tanto me maravillaban. En ese mismo instante recordé otra vez todo lo que le tenía previsto decir y me emocione al saber que por fin me había contestado, aunque no fuera siempre él, yo sabía que era él.  

domingo, 16 de noviembre de 2014

¡Silencio! Habla el Aire

El aire pasa, roza, se funde como el chocolate, se penetra en lo más profundo de tu ser, silva para que te des cuenta de que está ahí, hace bailar a tu cabello e incluso a tu ropa, no sabe como hacerlo pero lo hace. Está siempre con nosotros y hay algunas veces que nos deja para echarle de menos o incluso para que podamos meditar sobre él. Pero no se da cuenta, que él es lo principal en nuestra vidas, ya que nos proporciona oxigeno, frió o calor, olores, ondas de sonido e incluso meditación. Siempre he pensado que es la respiración de la tierra y eso algunas veces ayuda en situaciones. Porque también proporciona vacío, incomodidad, escalofrío y silencio.

Silencio. ¿Cómo puedes describirlo? Lo notas como si fuera algo que no es tuyo, que nos hace ser egoístas, a tal punto que podemos hacer de una piedra del tamaño de una célula, una montaña escabrosa y de difícil ascenso. Te entra agonía, cuando llegas a la cima, al llegar a ella te quedas llorando sin parar, porque no sabes desecharlo y empezar a picar para hacer un terreno llano y seguro. Muchas veces es necesario, porque ese silencio te da respuesta, pero no te da libertad hasta que lo expresas y cuando sientes que se aleja poco a poco, es reconfortante. Es un sentimiento complejo, pero de difícil descenso. La citación más clara para sobrellevarlo es "¿Por qué callarme? Nací gritando, aprendí hablar para comunicarme y me enseñaron conocimientos para expresarme".

No debemos de olvidar, que también es un arma de defensa. Para algunos es crucial en su día a día, para otros es de difícil conclusión. Pero recuerda que muchos de ellos son mudos y quieren expresarse lo más natural posible. Otros viven el silencio toda su vida y no pueden sentir en sus caracolas la vibración que les provoca una melodía suave y sonora para expresar un mensaje claro y conciso. Debemos de saber que todo esto nos hace humanos, pero el accidente no afecta a los factores principales, porque el mudo se expresa por signos y el sordo escucha por un mecanismo eléctrico que le proporciona vibraciones en su caracola, que a la vez le llegan pequeñas descargas al cerebro para poder escuchar. Y el que puede expresarse, puede seguir en su silencio, pero ¿con todo esto...no es más bonito expresarse y escuchar, que callarse y guardar? Las palabras son bellas, aunque sean destructivas, son perfectas, son detalladas y de largos significados. No dejemos que el silencio nos coma, para poder llegar a la lugubre oscuridad de nuestro profundo ser.

El silencio es bello, te  hace pensar y te reconforta, pero muchas veces hay que poner sintonía al silencio y seguir avanzando para poder comprender lo que nos proporciona el aire cada minuto de nuestros días.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Ángeles

Me llevaste de la mano, ¿te acuerdas? Tu estabas sereno, tranquilo, como si nada hubiera pasado. Yo te miré a los ojos y vi en ti algo mágico e hipnótico, algo que me hizo suspirar y desviar muy rápido mi mirada para el frente. ¿No sé porque no quise mirarte más? Eras hermoso, no sabría como identificarte, no sabría como decirte que la verdad eras fascinante, como persona y como guardián. ¡Sí guardián! Guardián de toda mi vida, porque eres tu el que me protege, el que me da alas muchas veces para poder hacer lo que mi corazón siente. También el que me aguarda cada noche y día, pero también el que me avisa de las cosas y el que me dice palabras preciosas.
Es algo confuso que me llevó un día, bueno, no, mentira, varias semanas identificarlo. Me llevaste a otro camino a ese que me dijiste "Camina sin miedo" y yo te estoy haciendo caso, camino sin miedo. Sin miedo a lo que digan, sin miedo a que la mente hable de más, sin miedo a que nadie ni mi misma puedan hacerme retroceder o llamarte para que me vengas a buscar, porque creo que es un buen camino. Bueno, no lo creo, me estoy dejando llevar y es lo que me está gustando de todo. Estoy ahora mismo mirando desde la barrera, pero ME EN-CAN-TA. Pero no te creas que no estoy aprendido, porque sí que lo estoy haciendo y eso me provoca ser más de lo que soy y lo que seré.
Pero tú, tú sigues ahí, mirando por si me pasa algo, porque aunque ahora esté pisando hierba con flores, en un futuro puedo estar pisando arena y como no me dé cuenta estaré pisando cardos. Pero sé que te encargarás de no dejarme sola y de seguir estando caminando con migo, pero siempre de la mano.


"Camina con paso firme, si te caes te levantaré, sino, seré feliz. Porque al estar caminando, estás aprendiendo, estás dando otro paso para que la sonrisa te llegue a las orejas, que la mirada te brille llena de ilusiones, que la mente esté abierta y que tus manos vuelen, como las alas que llevo yo colgadas, para así poder protegerte." 

jueves, 3 de julio de 2014

Carta de Amor

No sé quien eres, ni porque lloré ni lloro por ti. Siempre te imagino y siempre pierdo buscándote por las calles, ciudades y rincones de ellas. Siempre tengo un prototipo, te imagino como serias, pero nunca se quien eres. Me enamoro a espaldas tuyas, me desvelo por esos amores y la verdad, no me quiero imaginar como va a ser este amor. Porque si me enamoro de otro, no me quiero ni imaginar cuando nos veamos y me pase todo esto contigo. ¿Cómo va a ser cuando te tenga, te mire y te sienta? Va a ser inexplicable lo que sienta por ti, porque no existes, bueno, de momento. No sé ni si quiera si eres real. No sé si buscarte o dejarme encontrar. No sé nada de ti y tengo ganas de saber más.

La verdad, tengo curiosidad, y por otra parte tengo miedo. Sí, es raro y lo sé, pero siempre teme antes el cerebro que el corazón. El corazón es ciego, no sabe de matices, no sabe desvelos, no sabe de expresiones. Solo da información al cerebro para que actué locamente y exageradamente de amor, de dolor y en ocasiones de confusión. Ese cerebro que se puede activar con un solo estimulo que crea con un solo sentido y es el que ordena dejarse llevar, mientras que el corazón goza, porque sabe que aunque esté ciego, es Amor. Ese amor que siento yo por ti, aunque no estés y te tenga que encontrar, aunque me imagine cosas o tenga esas intuiciones y realidades de matices que tanto repele el corazón y hace el cerebro. Suena a locura, a irreal, incomprensible...tiene muchas expresiones. Yo, no me quedo con ninguna, porque sé, que cuando te encuentre lloraré de alegría, y mi cerebro en ese instante no sabrá que hacer, no sabrá que responder. Pero mi corazón lo hará por él. Tendrá matices, color, presión sanguínea, que irá más fuerte cada día. Felicidad, desvelos, conexiones y alzará sus alas y echará a volar por toda mi caja torácica para posarse en una nube y no bajar. Pero el fallo estará en el cerebro, porque no me dejará en paz, no descansará y habrá veces que se aburrirá. Pero te prometo que el corazón se hará con él, porque si te ha intuido, soñado, llorado, buscado e imaginado, él mismo se aliará con el corazón para convencerse de que eres tú, el que ha estado esperando, el que tiene delante de sus narices, el que le está haciendo feliz, el que da mimos, lo desea por encima de todo, el que está con él,
en lo bueno y los malos momentos, el que espera, el que, el que, el que...

¿Y sí no es cierto? ¿No ves? Está ocurriendo otra vez, el cerebro no deja que nada sea como lo esperas, aunque te haya engañado, aunque te haya utilizado, aunque te haya estrujado toda esperanza. Pero, ¡espera! El corazón sigue latiendo, sigue estando vivo por ti y para ti, para tener esperanzas sobre esto, para lo que ha formado el cerebro, para esperarte a ti aunque no haya indicio alguno de existencia o aunque el mismo cerebro haya engañado al propio corazón para enamorarme de ti. Sigue estando ciego y aunque una parte de mi se de cuenta de ello, sigo esperándote, imaginándote, sintiéndote y siendo feliz con esta ilusión, porque sé que llegarás y eso me hará darme cuenta que la otra parte fuiste tú, incondicionalmente tú.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Tuyo, mio y de todos

Contando las gotas que había en el cristal de esa ventana tan familiar, pude sospechar y aceptar que había pasado mucho tiempo. Era la última vez que pisaba ese piso y esta vez no era para marchame yo, porque mi Alma ya había caído al vacío, pero no sin antes madurar esa delicada situación:

"Primero vio las mejores vistas desde ese balcón, decidiendo saltar la valla y colocarse para sentir el viento en todo su ser, premeditándolo pensó lo que podía pasar una vez hecho eso y dar un portazo a todo lo que tenía en su vida. También quiso ser precavida, para no tener miedo, soltó una parte de ella para sentirse segura en su recorrido hasta ese olvido máximo y no sentir nada. Pero en un segundo, sintió algo que ya había sentido, algo que no estaba nada orgullosa, algo que la hacía flojear en lo más profundo de ella. No quiso mirar más adentro y se centró en la puesta de sol que tenía delante suya como si fuese algo único de ver, algo inexplicable, algo mágico y que estaría pronto en ese estado. En el estado de renacer de nuevas y arriesgarse por algo que iba a valer la pena. Sintió esa brisa tan cálida, que ahora se iba a convertir en hielo, después la aspiró y convirtió esa brisa en algo dichoso y tentador, algo que tampoco iba a probar más, pero que convirtió en su recorrido en toda su existencia para sentirse libre y no atosigada. Otra de muchas cosas que descubrió era los recuerdos, que de vez en cuando la recorrían para saber en que apartado estaba dejando todo atrás, en que recorrido se embarcaba y que no podía echar atrás. En ese mismo momento se dio cuenta que estaba otra vez en el punto de partida, miró hacia abajo y solo veía asfalto, sangre y sufrimiento. Ahora tenía más claro saltar, saltar a eso que un objeto dueño y señor lo había creado y que manejaba todos los hilos de esa Alma  pura y libre, que no la dejaba por las reglas que tenía ese desecho de carne. Solo pensaba en renacer, en olvidar y ¡caer!

Feliz, decidió poner todo su ser a manos del viento, de los pétalos de las flores que se caían para rescatarla de los balcones que habían a su alrededor, de esas nubes que por obra y gracia de la tierra se oscurecieron para dar perdida y llorar por esa Alma que dejaba de ayudar al trozo de carne que le daba vida. No sintió nada. Nada de lo que se pudo arrepentir, nada de lo que ahora llora por no dejar atrás y nada por lo que quiera volver."

Solo recuerdo de ese instante, lo que pasó, pero la verdad es que nadie lo sabe. Solo sé que entré en la habitación, hice la maleta y me fui. Y ahora mismo, en este instante, sigo contando las gotas de esta ventana dichosa, tan llenas de momentos buenos como malos, tan llena de esperanzas y sinceridad.Y Como ya he dicho antes, no estoy hoy aquí por mí, sino por...ti.

lunes, 1 de julio de 2013

Abriendo los ojos

Abriendo caminos en mi mente durante todo este tiempo me he dado cuenta de muchas cosas que han sucedido a mi alrededor, la verdad, me han abierto mucho los ojos respecto a la vida y eso me enorgullece de los pasos que estoy dado aunque sean pasos insignificantes.

Me alegra mucho haber conocido a personas nuevas en mi andadura, de poder haberlas conocido y que me han sacado una sonrisa durante todo este tiempo. La verdad es que si se van de mi lado, las voy a echar de menos. Porque aunque hayan sido personas de paso, he aprendido muchas cosas con ellas, me he reído de tonterías, nos hemos vuelto locas, hemos tenido momentos míticos y aunque algunas no nos hemos llevado lo bien que esperábamos, hemos disfrutado de la compañía de cada una de nosotras. Es decir, no me arrepiento de nada de lo que he hecho con ellas y lo que he dado a cada una de esas personas, aunque sea muy insignificante. Es cierto que al principio me daba reparo empezar otra vez de nuevo con esa "Caída tan dolorosa" que había tenido, pero al ver todo lo que me estaba pasando, aunque sea lo más malo que me haya pasado, no me arrepiento de nada porque de todo se aprende. Como decía una de las frase que tiene esa entrada: "Que las cosas no salgan como tú esperabas, muchas veces es lo mejor que te puede pasar". Y en cierto modo, es verdad.

Con otras personas que llevaban mucho tiempo en mi vida, se han distanciado, se han ido sin decir adiós o se han quedado reforzando esa amistad que teníamos desde hace mucho tiempo. He llegado a la conclusión que aunque me raye por esas personas que se han ido, que aunque haga todo lo imposible por no avivar esa distancia o que esté a mata caballo con las que están a mi lado porque me importan, estoy comprendiendo que aunque esas personas hagan todo lo que hacen, yo estaré ahí, aunque no olvide, aunque duela y aunque me remueva la conciencia. Creo que si ellas me dieron algo, ¿por qué no dar? Yo no firmo ningún contrato cuando conozco a la gente, solo procuro no perderla, y si la pierdo será porque ha llegado el momento de conocer a más gente que me haga sonreír, que pueda abrirla puertas en lo que necesite, ayudarla o que me ayuden, no se sabe. Pero también, puede suceder, que la otra persona necesite espacio para explorar otras cosas, ese adiós para innovar o ese refuerzo porque quiere perdurar. En cualquier caso, aunque me duelan muchas cosas, hay que aceptarlas, porque creo que sino, no sigues hacia delante.

Otra de las muchas cosas que estoy decidiendo, es superarme a mi misma porque quiero y porque puedo, ponerme retos que me van a llevar a la felicidad máxima, decidir algunas cosas con el éxtasis del cerebro y muchas otras, pero no tantas, con el corazón. Renovarme interiormente y exteriormente, sentirme bien conmigo misma, disfrutar de la vida y no dejarme parar por nadie, solo manejarme yo.
Creo que estoy empezando abrir los ojos, en el sentido de que disfrute mi alma de esta vida que me regala Dios todos los días de mi vida, de lo bueno y de lo malo (porque aprendes mucho), de cada momento, aunque estés más sola que la una y esa sonrisa que pones todas las mañana para darle paso a lo que te viene en esas 24h.

domingo, 3 de febrero de 2013

La infancia, la mejor época de la vida


Nacer, vivir, crecer, enamorase por primera vez, descubrir, llorar, caer, aprender a andar, a jugar, a reír sin parar… Hay tanto y tan poco tiempo en la infancia para poder recordar estos buenos momentos, que si tuviéramos que memorizar todo, no saldríamos de esa pequeña etapa tan emotiva y especial.

Cuando somos pequeños aprendemos cosas inimaginables, llenas de curiosidades y tan difíciles que todo ello sorprende o nos deja llevar a un mundo de fantasía, lleno de colores y frases, que aunque no tengan sentido nos llenan y se nos quedan grabadas por algún tiempo.
En esa pequeña etapa somos felices, risueños, llenos de una esencia inexplicable, juguetones, de una vida fácil y transparente, difícil de comprender y de llevar siempre un “porqué” siempre en la boca y con esos ojos tan llenos de ternura cuando piden algo.
Nos creemos protagonistas de nuestro propio cuento, de esa vida tan maravillosa que tenemos con papá y mamá y de ese perro de peluche que cuando teníamos miedo, lo agarrábamos en la cama sin soltarle ni un segundo. Esa etapa es maravillosa y llena de cambios que nos hacen algunas veces retroceder y seguir siendo ese inocente niño o niña que fuimos en esa etapa tan maravillosa que es la infancia.
Yo creo que, para todo adolescente, cuando se va dando cuenta de las cosas quiere volver atrás y ser ese niño/a que ha sido feliz en ese pequeño y largo periodo de tiempo de fantasía.
Cuando ya te haces adulto lo admites, admites los problemas, luchas por lo que quieres, aunque no sea con esa espada de goma-espuma que tenías de pequeño o  que te rescatara tu príncipe azul. Lo admites y sigues para adelante sin juegos y empezando a ser más maduro como indica esa etapa, que llega tarde o temprano.



Pero se nos derrumba cuando tenemos a nuestro primer hijo, cuando comprendemos a nuestros padres en un largo periodo de tiempo y nos emocionamos por ser algo importantes en la vida de esa persona que también tiene una infancia. Volvemos  a ser por ese momento, niños para poder darle esa fantasía, esos juegos, esas sonrisas y esas palabras que te descolocan y seguramente también se las preguntabas a tus padres. Nos damos cuenta que éramos felices a nuestra manera y eso te reconforta. Y a veces, sigues queriendo volver atrás, a esa infancia para poder darle a tu hijo todo lo que tenías tú y darle aún más. Luego  volvemos a ser adultos y con vidas totalmente hechas, reconfortables o no. A esas experiencias que nos llenaron nuestras primeras sonrisas o pensamientos. Nunca seguimos hacia delante, siempre miramos a ese pasado inocente y risueño.
Y en la última etapa de la vida recorremos todas ellas desde el final hasta el principio. Nos emocionamos, recordamos y festejamos, lloramos por lo que se nos va y reímos por lo que viene. Pero siempre mirando desde una mirada de niño y empezamos querer viajar a ese pasado para cambiar cosas o volverlas a vivir. Volver a empezar recordando todo o simplemente revivir esa vida que nos ha encandilado y ha pasado como si no tuviera parada de tren para bajarse.

En conclusión, si nos gusta nuestra infancia, siempre estamos metidos en ella. Aunque hubiera hecho daño o hubiera sido la mejor que hayas tenido. En cualquier caso, siempre te marca en este proceso de vida, porque es la que desde un principio te lleva y no te deja a lo largo de ese recorrido tan misterioso y lleno de caminos inexplorables.

domingo, 7 de octubre de 2012

Esa expresión que nos hace flojear

Miedo es lo que siento, cuando pienso tanto en una cosa, que me escondo debajo de esas sabanas, que de niños era nuestro refugio.

Sí, tengo miedo, soy humana ¿quién no ha tenido miedo alguna vez? Cuando algo te sale mal que no te arriesgas a fracasar otra vez; cuando tienes miedo de presentarte a alguien y que esa persona te vuelva a fallar como lo han hecho los demás. Sí, ese miedo que te encoje el corazón te lo hace pedazos y solo la reacción del cuerpo es correr aunque te hagas daño. Sí, esa reacción que te hace que te tiemble todo el cuerpo y que no puedas bajar esas pulsaciones que están segregando adrenalina por toda tu sangre.

No hay cosa que más odie, que es odiar al mismo miedo, porque nos debilita,  nos hace ser menores, pequeños, inofensivos, manejables, negativos, inferiores a cualquiera que se aproveche en ese momento... En una sola palabra: NADIE.


Este control nos lleva a pensar en cosas inimaginables, en cosas que nos impulsan a actuar de una determinada manera, con una determinada fuerza y sentido, que nos pasará factura o a lo mejor es lo que mejor se nos da y nos alegramos por esa decisión tan importante. La verdad, no sabemos en ese momento si es importante o no, hasta que vemos esas consecuencias que nos llevan a otro miedo, a ese miedo lleno de pánico y de soledad que rodea tu cabeza como si fuera algo insólito, algo que ni te deja pensar en lo que estás pensando. Ahí es cuando te das cuenta, otra vez, que estás sufriendo ese miedo de otra manera y que otra vez llegas a un punto que no sabes ni lo que hacer, porque este miedo es tan psicológico que te perturba y te llena de una sopa de letras el cerebro.

Sí, tengo miedo, tengo miedo a fracasar, a ser una ignorante de la vida, a no poder cumplir esos sueños, a quedarme sola, a no poder responder a una situación grave, a no poder amar alguna vez, a tener Alzheimer siendo vieja y no poder recordar lo maravilloso que ha sido mi vida. También tengo miedo a perder a las personas que quiero, a no poder ver más allá de mis narices, a morir con dolor, el no saber que hay después de esto, a no volver a confiar, al no perdonar, al saber demasiado, al dolor, al no poder tener fe de nada, al que me inyecten  la anestesia local y que me quede en esa sala, al no saber que decir, al no poder enfadarme normal y ponerme nerviosa y decir todo gritando, al no poder dar una sonrisa a quien lo necesite, al perder esa chispa que me hace ser yo... Hay tantas cosas que son tan obvias que a lo mejor son tontunas, pero para mi son lo más importante del mundo, son mis cosas y mis miedos. Algunos te dicen que no pienses en eso, son cosas que las tenemos todo el mundo o que no son nada, que pienses en lo positivo. Pero cuando te recorre el miedo...es el miedo quien te domina.

martes, 7 de agosto de 2012

Intentando Viajar

Hoy, un día sin su especialidad de ser singular, mi mente con solo escuchar una melodía se traslada a otro mundo. No sé como lo hago y con que facilidad, pero de repente me puedo mover por calles, por paisajes o verme como puedo ser en ese mismo momento y oler lo que hay en el ambiente.

Mientras escuchaba Dance, me fui lejos, donde solo yo veía luces y me relacionaba con gente. Bailaba sin detenerme y coqueteaba con un montón de hombres que no conocía de nada pero estaba bien, en mi salsa,
en mi ambiente y mi música. Solo recuerdo como todo se movía rápido y no dejaba de mirar las luces de color rosa fluorescente y las de color azul. El techo estaba negro y había mucha gente que aturdía. No sabías a donde mirar, pero yo me miraba las manos que iban de arriba a abajo sin cesar y por el ambiente no me digas porque lo sé, pero estaba en Londres. En un garito y mi intuición me dice, que estaba alejada de la capital.

Después me he cansado y mientras estaba haciendo los deberes he cambiado de música, aun que no tenía nada que ver mientras escribia como una maquina, recordaba mi canción favorita de todos los tiempos de Luois Armstrong - La vie en rose. No sé como me puede gustar tanto, me traslada a muchas situaciones, una de ellas es estar con un hombre bailando y con el tocadiscos al lado. Un tocadiscos super-antiguo de estos con tapa de cuero, portátiles y tan cuadrados. La casa era de color amarillo-avinillado, y mi vestido era amarillo canario con lunares blancos. Recuerdo un sentimiento por el hombre que estaba bailando con migo, eran unas mariposas que me recorrían el cuerpo, además siempre en esa imagen me apoyaba con la cabeza en su hombro y le decía "ya estás aquí". Aun que no es mio el recuerdo, más bien lo dejo en el aire, es uno de mis pensamientos de esos que se ponen en ese cajón de FAVORITOS.


Otro viaje que he hecho por los bosques japones, con esos almendros tan singulares, que dando el caso, vestida con un quimono blanco, yendo muy recta y serena a un hombre sentado en el porche de una casa de madera muy vieja. Estaba tallando madera, pero no me acuerdo de que hablamos, era todo muy deprisa. Pero después me iba por ese bosque tan singular y me ponía debajo de un almendro y como siempre escribía en un pergamino. También recuerdo los almendros muy cerca de mi, y yo solo quería alzar el cuello como para ver por encima de ellos y respirar aire puro. Pero siempre con la misma indumentaria.

Es raro tener tanta imaginación o recuerdos, hay que ver por donde coger estos pequeños fragmentos de mi cerebro. Lo que más me impacta es que no podamos ver más de 10 años y ver a través de un tiempo ya pasado y lleno de tanta historia. Pero el futuro que nos espera, creo que no se quedará a tras, ¿por qué no poder verlo? ¿Por qué no poder estar ahí? ¿Por qué no empezar a sentirlo?

domingo, 1 de julio de 2012

Una caída dolorosa

Caminando hacia un camino que no me daba salidas y que siempre me encontraba con piedras, que al caerme siempre me hacia heridas. Yo apoyaba las manos, con mis ojos bañados en lagrimas y mis rodillas en sangre. Pero yo seguía no me detenía en ese camino que me había hecho tan ilusión llegar y aprender cosas que eran las que me motivaban sin más. Me animaban, me aplaudían y confiaban en mi, pero había algo en mi que estaba convencido de que me iba a caer otra vez y me llevaría a retroceder ese camino que lo tenía casi hecho. Cuando pasó esto, mis piernas no se levantaban, mis brazos ya no tenían la intención de ayudarme a subir, porque ellos ya sabían que para que tirar para adelante si ya no servia para nada. 
Me dolía, me retorcía por dentro ya que había sacado todo de mi para no obtener nada, había puesto todo de mi parte, para obtener un fracaso seguro y por tanto mi cabeza cansada y desesperada siempre gritaba con un "No es suficiente y por eso fracasas". Ya no sabía como hacerlo, ni como coger una cosa tan fácil y tan entera como un puñado de letras bañadas en cultura. En todo momento pensé que todo era culpa mía y por eso me caía y me levantaba sin parar, hasta que llego algo que me hizo decir un "I CAN" que me la escribí en mi frente para que todos los días al despertar me la viera. Pero ese "I CAN" me falló, me caí, esta vez dándome en la cabeza y ya sin intentar tan siquiera levantarme. Esos ánimos que me daban ya no existían , solo existían para mi palabras sin sentido porque la verdad no me servían. La cabeza daba vueltas y no podía estar consciente, me sentía mal, me sentía como si el mundo acabase de repente, parece que se tenia que cumplir lo que predecía que ya no había salidas ninguna. Ahora mismo tengo muchos pensamientos que me hacen sentir mal y otros que me ayudan pero no he desconectado, aunque siga con esa sonrisa y yendo de aquí para allá ese pensamiento de fracaso y el que hacer en estos momentos me persigue porque la cabeza no descansa y sigue aturdida por el golpe. 



En este camino me he encontrado con una frase "Que las cosas no salgan como tu esperabas, muchas veces es lo mejor que te puede pasar". Yo creo que con esta frase me voy a quedar en mi mente, pero también pensando en todo lo que he aprendido en este recorrido tan maravilloso que me ha enseñado cosas que me servirán para avanzar en este camino nuevo y repetitivo.                    

martes, 29 de mayo de 2012

Al despertar...

"Al despertarme, con el olor del césped mojado que penetra en mis cavidades nasales como perro que huele comida, pude darme cuenta que el maravilloso rayo de sensaciones que translucía mis parpados estaba justo en la ventana de madera, saliendo con vergüenza de dañar a cualquier ser humano. Yo, que por nada del mundo me quise despertar del sueño tan maravilloso que estaba teniendo, solo pude abrir el ojo derecho poco a poco, pero mientras revolviéndome en mi cama blanca, llena de sabanas de colores y ese olor tan peculiar que me hacia rememorar el pasado que me gustaba tanto. Yo tenía de seguro de no moverme de ese sitio tan maravilloso. Al abrir los ojos y tener esa sensación de nublosa tan peculiar de solo ver siluetas bañadas en luz, te vi a ti, tan maravilloso y tan especial, con su cabello revuelto y en un estado de relajación tan sumamente agradable que me dio miedo despertarte. En ese mismo instante no lo pensé más, sabía que me tenía que quedar con él, en esa cama, con ese sol pegándome en la cara y mirándote mientras te acariciaba el cabello  con las yemas de mis dedos pulgar y mediano. Me pasé horas mirándote y creo que se me fue la noción del tiempo."

domingo, 5 de febrero de 2012

Ese sueño de tener...

Ese olor que me descontrola, esa esencia que me llena de esos sueños que son imposibles de alcanzar, como cuando un niño pequeño no llega a coger la luna. Es algo inexplicable y a la vez triste, no poder por impotencia a un sufrimiento mayor. Como poder hacer todo lo quieres y no como después te salen...
No me lo explico, sufrimos toda nuestra vida para conseguir un reto y a lo mejor cuando llegamos se te a escapado esa mariposa monarca entre las manos y ya es demasiado tarde para cogerla. No la controlas. Pero nosotros nos podemos controlar con un solo pensamiento, acto o intuición. Pero cuando queremos conseguir una cosa, o fracasamos o lo conseguimos. Son maneras de jugar con el azar, no con las matemáticas ni con la ciencia. Algo como pasar de ser el que sabe mucho a no saber nada.
Una melodía de una canción te puede llevar a una película inesperada y una frase a una canción cantada. Pero tus actos te pueden llevar a retorcer o seguir para delante con una sonrisa embadurnada de chocolate o una nariz machada en nata. No sabemos en donde estaremos la semana que viene, pero si sabemos un sueño ya realizado o el camino que seguiremos para hacer retroceder a esa mariposa monarca que tanto nos gustaba y encerrarla para nosotros.


Porque podemos pensar en todo lo contrario y que se cumpla, podemos sentenciar a una persona y que ocurra, podemos pensar en alguien y que la otra persona piense en ti. No sé, tantas cosas ocultas tiene este pensamiento humano que hace retroceder a cualquiera que lo analice sin más. Algunos piensan que es la ley de la atracción, otras personas que es algo divino, otra personas que tenemos razón de sobrevivir y que es coincidencia. A un que sepamos todo esto, no sabes explicar muchas cosas y eso sigue desconcertando a las personas.
Tenemos que ser fuerte a los retos que se nos ponen delante de nuestras metas. Hay que ampollarse en las personas si las necesitamos, podemos llorar y descargar todo la rabia que llevas y después callarte todo. No sé, lo hacemos como siempre queremos y después nos quejamos.
Hay que seguir intentando traspasar cristales que cortan, hay que seguir sonriendo con una sonrisa de payaso, hay que esperar para actuar en un tiempo adecuado, hay que enseñarse así mismo como puede ser una vida y realizara si la prefieres, o puedes esconderte debajo de las sabanas para que el monstruo que tenemos en el armario no nos coma.


sábado, 31 de diciembre de 2011

Por Pedir que no quede :D

Escuchando música y volviéndome loca a ver si ocurre algo este 31 de Diciembre del 2011 y a un paso del 1 de Enero del 2012, estoy completamente segura que cenando con la family vuelvo como cada año a un recuerdo, pero lleno de risas y hablando de cosas que no tienen nada que ver... Pero hay que ser así, sin pensar y sin echar la mirada atrás. Vuelvo a ser esa chica rebelde, que le gusta el Pop-Rock y me preocupo de quien me importa, no de quien está delante mía diciendo gilipolleces.
Hoy he renovado, he limpiado la habitación y la he quitado mierda del pasado. He quitado los pantalones de las fiestas y he puesto un calendario, tenía un hueco de la habitación vacía y he puesto el mapa de Madrid para perderme por sus calles en mis sueños. He mirando una camiseta de mi grupo favorito y lo más probable que este año que va a venir dentro de cuatro hora y media, me la compre por 14,00€. No sé, no es muy arriesgado lo que he hecho sin ceramente, pero me siento a gusto y liberada.
He encontrado un grupo nuevo y me vuelvo loca escuchándolos y viéndolos... Me he hecho una pulsera con una camiseta indeseable, pero me gusta. No sé lo que me voy a poner esta noche, pero ya se me ocurrirá algo, mientras espero una llamada. Tengo una caja de Petardos y a lo mejor la prendo fuego y la mando al vecino de al lado... Indecisión al poder pero me gusta...
Y pensando y pensando en el 2012, ese año cumplo los 18 y como no los viva a tope creo yo que no se van a cumplir más veces y teniendo oportunidades como esa no hay que rechazarlas..., hombre tampoco digo que me valla a pillar un pedo de narices ( NO A LOS PEDOS), pero vamos vivirlos ¡claroOoOo! A si que, como he dicho, pensando y pensado, hay que vivir, porque si no eres un amargao de la vida.

Feliz 2012 y que vuestros deseos, sueños y rebeldías se hagan realidad.



jueves, 15 de diciembre de 2011

Algo escrito en prosa...

Escuchado, me quedé atónita, la melodía que cantaba la caja de música. Y me quedé pensando en mis melodías interiores, que murmuraban sin parar hechos que me hacían pensar. Pensaba en un pasado lejano y llenos de retos que todavía tenían maleza por cortar,  viajes llenos de aventura y descubrimientos mágicos que me han enseñado a caminar. Descubrimientos varios que me han llenado de curiosidad y amor que se lleno de vida sin más. No es algo que valla a cambiar, ya que todavía tengo vida y cosas que pensar. Varios caminos me quedan pero solo uno volará, con esfuerzo y esmero todo se andará. En ese mismo instante, recordé algo relatado, que me ha marcado y que todavía sigue por unos instantes en un lugar recogido para siempre recordar.
Me dí cuenta, que me acordaba de cosas y de otras ni mencionar, ya que mi cabeza había dado tanto de sí, que era imposible relatar todas las hazañas vividas en este año tan especial. También note la ausencia de este ya, ya que pronto se ira. No es posible que se haya pasado tan rápido, aunque algunas cosas hubieran merecido parar, pero también me han enseñado a ser fuerte y dejarlo pasar. Tengo entusiasmo de empezar, ya que no sé con que me voy a encontrar. Algo nuevo y curioso debe de merecer este año venido con fiesta y sonrisa, que me llevara a un lugar hermoso y de experiencias que me gustaran.

Contando los días que quedan, tengo ganas de que empiece ya, esta aventura sin final.


jueves, 17 de noviembre de 2011

Tú, con tu sentido del humor

Porque nos preocupamos tanto por las cosas? Sabemos de alguna de ellas las repuesta, sabemos como empañar esa curiosidad hacia ella, podemos e incluso dar razones falsas hacia ella. Pero lo que no podemos es mentir sobre ella. Esa preocupación nos puede tener en vilo, nos puede meter en una burbuja, hasta hacernos daño a nosotros mismos... Esas preocupaciones nos llevan hacer cosas que no deseamos. En algunos casos, como sobre proteger, decir cosas inciertas, estudiar pasos que ya has dado, decir todo lo sentido y no callarte nada, conducir por un camino que no querías y te a llevado el solo.

Hay demasiadas salidas y demasiadas meteduras de pata, pero esta preocupación es la que nos hace estar activos para pensar en las personas a quien queremos. Le damos vueltas e incluso nos llegamos hacer cicatrices con ellas, que no se van hasta que no lo ves con tus propios ojos.

Pero ciertamente merece la pena preocuparte por estas cosas, ya que a las personas que nos importan en algunos casos necesitan ver esa esperanza en nuestros ojos, para que ellos se den cuenta que no están solos y que hay una salida. Tú, con tu sentido del humor, activas esa sonrisa en la otra persona y la das eso tan valioso que tenías para ella, una AMISTAD. Eso que mueve montañas y realiza deseos que nunca puedes llegar a cumplir.


sábado, 29 de octubre de 2011

Mira, Oye y Siente

Que es lo Real en esta viva? Siempre lo pensamos, lo analizamos y lo escribimos en nuestras memorias. Pero lo que estamos viviendo es real? O es una dimensión paralela de un futuro? Nadie lo sabe, pero lo piensa en cada paso que da en su vida o en cada decisión. Porque cuando tomamos un camino, nos imaginamos el otro como pudo ser o que consecuencias te llevaría. Pero yo creo que todas las decisiones que tomamos son verdaderamente buenas ya que son las que suceden por "algo" y ese "algo" siempre, aunque sea bueno o malo, te guiarán a algo mejor. Es un camino que nos merece la pena, porque si estás triste te hace feliz y si eres feliz te llega la tristeza. Pero sabemos que es un circulo y que la vida no es nada fácil de superar pero no la podemos cambiar a nuestro gusto, porque si no sería un aburrimiento.


Creemos en todos los sueños que nos planteamos y yo creo que nos hace estar más vivos que nunca, con etapas nuevas, con sensaciones que nos gustan y las queremos volver a repetir, con esa música que nos gusta tanto y poder cantarla sin gallos, volver a recordar esa etapa de tu vida que te gustó, poder viajar sin limites, etc. Yo creo que tenemos sueños hasta estudiando o trabajando. No dejamos que la realidad actué en nosotros, porque creo que vivimos en nuestra burbuja, en nuestros ideales, en nuestra familia, en nosotros, en nuestros sueños...

En serio, es real todo esto? O algún día despertaremos de nuestros sueños y nos encontraremos en otro mundo? Mira, oye y siente, porque si en realidad esto es Real lo debemos disfrutar como si fuera el ultimo día de nuestra vida en la tierra y dejar de lado las preocupaciones.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Stop

Me quiero quedar con lo bueno de mi vida presente y olvidar el pasado, como si no hubiera existido porque si no, me quedaré atrapada en mi montaña rusa dando vueltas sin rumbo y con todo tipo de caídas. Prefiero recordar todo mi pasado como "algo" que pasó y hacer un punto y final de una vez. Este punto y final quiero que sea como el de las pelis o el de un libro. Porque quiero empezar de cero y lo mejor va ser quitarme todo lo malo, quemadlo o mejor, resetear esa parte del cerebro dañada que conecta directamente con mi corazón. Eso va ser lo mejor, pero creo que no, porque lo mejor está por llegar, por venir. MI FUTURO.

Me voy a quedar con todas esas personas que me hacen sentirme importante en su vida, con mi familia, con esas amigas que me hacen reír aunque esté llorando, con esa persona tan especial que tengo en mi lado, con esos momentos que hacen que mi alma vuele alto y sea libre, con esos paisajes que me hacen pensar en lo bello que es nuestra madre tierra, con esas risas que te llevan a tener agujetas al día siguiente, con esos momento de probar cosas nuevas y aprender de ellas, con mis rayadas, que un que no lo crea me hacen pensar mucho y me ayudan. Con esas canciones que me enseñan cada día a ver el mundo de otra manera, con esas pelis que te llegan a rayar y pensar si es un sueño lo que vives, por esos momentos que estado rezando con mi Padre, mi Madre y Hermano. Y creo que por ultimo...me quiero quedar con mi presente y mi futuro ya que es lo único que me va a preocupar ahora mismo. Porque yo creo que va a valer la pena luchar por él y formarlo peldaño a peldaño cueste lo que me cueste.

Adiós pasado. Hola futuro!

viernes, 30 de septiembre de 2011

Eso que te hace ser feliz...



A lo mejor llega un momento que es lo único que necesitas, te hace cambiar de parecer, en ocasiones es lo que te enamoró, y en otras pinta un día gris de color. Te surge un cosquilleo en la tripa cuando está correspondida, y a veces, solo te basta eso para decir todo lo sientes. Alguna vez, no serás capaz de conseguirlo, entonces, límitate a abrazarle, porque lo está pasando realmente mal. Te ocultarás tras ella, y otras veces, serás incapaz de quitartela de la cara. Pero trata de llevarla siempre contigo, no sabes quién se enamorará de ella, y en ocasiones es bastante útil.

¿Lo adivinas?
Es la SONRISA.